Después de esta sesión volví a casa sin miedo. Volví con ganas de ejercitarme, de gritar y de luchar por lo que quiero. Volví con ganas de quererme y de conocerme más y más. Volví con ganas de VIVIR! Volví agradecida y con satisfacción, porque una vez más la vida me muestra que me trajo para retratar. No me canso de repetir que aprendo de cada persona que observo. Ella es Flor, una dulce mujer que conocí apenas me mudé a Buenos Aires. Compartimos una jornada laboral en la cual hacíamos una campaña de ropa interior. Casi dos años después, nos volvemos a cruzar pero con un pequeño en camino y su familia, Bebe y Helena. Más que fotos, fue una charla. Una charla en la que intercambiamos situaciones de la vida, bolitas de pelo y mates. Una tarde en la que Flor, me demostró que si se quiere, se puede. Y que vinimos al mundo siendo uno, solo hay que aprovecharlo.

Long-haired cat resting on white bedding in bright room.
Cat peeking over orange couch cushions in minimalist room.
Person in white lace dress interacting with cat by bright window.
Person in lace dress holding and cuddling fluffy cat near window.
Woman bonding with cat in bright sunlit room with white decor.
Hardwood floor and white walls in minimalist interior space.
A small white hamster peeks out from between two objects in a black and white close-up photo.
A ragdoll cat with blue eyes sits on a purple couch in a living room with natural lighting.
A fluffy white cat lounges on a purple sofa next to someone wearing a lace dress.
A white cat and person relax together on a purple couch in a sunny room with hardwood floors.
A sunny balcony with potted plants is viewed through a doorway with someone sitting on a purple couch.
A bright balcony space with plants and outdoor furniture connects to an indoor living area.
A white cat peers through mesh fencing near green fern plants.
Someone in a lace dress relaxes on a purple couch in a minimalist white room.
A person sits on a purple couch viewed through a doorway in a minimalist space.